El título es tomado de la letra de "Desvelo de Amor", una de las composiciones de Rafael Hernández que me toca profundamente. En ella el compositor nos dice: "Te juro que dormir casi no puedo, mi vida en un martirio sin cesar, mirando tu retrato me consuelo, vuelvo a dormir y vuelvo a despertar. Dejo el lecho y me asomo a la ventana, contemplo de la noche su esplendor, me sorprende la luz de la mañana, en mi loco desvelo por tu amor..." ¡Cuánto sentimiento, cuánto romanticismo, qué manera de decir...! Y hablando de retratos, leía hace poco que los aborígenes australianos no permitían que los primeros expedicionarios los fotografiaran, pues según ellos su espíritu se escapaba un poco en cada fotografía... Vaya usted a saber qué dios o qué incidente dio origen a tal mito... Es un misterio realmente; quizás habría que investigar las andanzas secretas de Leonardo o Daguerre por aquellas tierras, aunque es poco probable que a ellos se deba el cuento... Esta nota y la ca...
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